¿Querés vivir de tus libros y no depender más de un trabajo de oficina? Un autor emprendedor (authorpreneur) es el escritor que convierte su pasión por escribir en un negocio real, con ingresos diversificados, planificación y una marca de autor sólida.
A diferencia de quien solo publica “cuando puede”, el autor emprendedor diseña una hoja de ruta: qué va a escribir, cómo lo va a lanzar, de qué forma atraerá lectores y cómo monetizará sus historias a largo plazo.
Si sentís que escribir es tu vocación y querés que también sea tu fuente principal de ingresos, entonces este artículo está hecho para vos.
Escritor, autor y autor emprendedor: la gran diferencia
Muchos de nosotros, escritores, no escribimos (valga la redundancia) para hacerlo un negocio. Simplemente es una forma de expresarnos, un estilo de vida para sobrevivir a la locura de la realidad. Y está perfecto.
Pero si tu objetivo es vivir de tus libros, es esencial que entiendas las diferencias y elijas vos tu propio camino.
Escritor: disfruta del proceso creativo, puede escribir para sí mismo o compartir en pequeñas comunidades; el dinero no es el foco principal (pero siempre es bienvenido, a que sí).
Autor: publica su obra (tradicional o autopublicado), pero suele ver las ventas como un ingreso extra, sin estrategia de negocio de fondo.
Autor emprendedor (authorpreneur): va más allá. Es consciente de que tiene una marca personal propia que tiene que construir y cuidar. Toma su escritura y todo lo que la rodea como si fuera una empresa, cuidando la contabilidad, el marketing y la publicación, además de la escritura, claro. Puede tener otros productos además de sus libros.
La diferencia real está en la mentalidad. El autor emprendedor piensa como CEO: cuida finanzas, mide resultados, analiza qué libros, productos y publicaciones funcionan mejor y decide en qué proyectos y acciones de marketing vale la pena invertir tiempo y dinero. No escribe “cuando se inspira”, sino con intención y disciplina. Tiene un plan y lo ejecuta, sin importar el humor o las ganas.
La mentalidad del autor emprendedor (authorpreneur)
Pasar de “escritor” a “autor emprendedor” empieza en tu cabeza, no en tu cuenta bancaria. La mentalidad adecuada te permite sostener el esfuerzo, aprender de los fracasos y seguir construyendo incluso cuando las ventas no son inmediatas. En otras palabras, cuando apenas te lee tu madre, si es que lo hace.
Rasgos clave de esta mentalidad:
Visión de largo plazo: sabés que construir un negocio literario lleva años, no semanas, y que los primeros libros son el inicio del catálogo, no el final del camino.
Enfoque en el lector ideal: tenés claro para quién escribís, qué géneros se venden mejor y qué tipo de historias generan lectores fieles.
Disciplina y constancia: asumís que tenés que sentarte a escribir tu primer borrador, así como salga, y luego reescribir, editar, aprender marketing y gestionar números, incluso cuando no haya motivación o no veas muchos avances. La clave está en seguir, siempre. Hay incontables historias de autores que han sido reconocidos luego de diez años de escritura y publicación continuas. Me gusta la frase en inglés: keep going.
Aprendizaje continuo: invertís tiempo (y muchas veces dinero) en cursos, blogs, libros y recursos sobre autopublicación, marca personal y negocios creativos.
Resiliencia: entendés que cada fallo en cualquier parte del proceso, reseña negativa o falta de interacción es información valiosa para ajustar la estrategia.
Muchos casos de éxito muestran exactamente esto: autores que, sin dejar su empleo de inmediato, fueron construyendo poco a poco una carrera de escritura, añadiendo fuentes de ingreso y formándose en edición, marketing y autopublicación hasta poder vivir de sus libros.
Si sentís que necesitás permiso para vivir tu creatividad sin miedo, este otro post sobre “Libera tu magia” de Elizabeth Gilbert puede ser un buen punto de partida.
Hábitos diarios de un autor emprendedor exitoso
Convertirse en autor emprendedor no sucede de la noche a la mañana; es el resultado de hábitos diarios sostenidos en el tiempo. Más que “tener suerte”, se trata de crear una rutina que combine creatividad con negocio y que se ajuste a tus tiempos.
Escribir mucho… y con estrategia
Un autor emprendedor escribe mucho, pero no solo novelas.
– Libros de ficción o no ficción, pensados como parte de un catálogo de productos (series, trilogías, universos, colecciones temáticas). ¿Cuántas veces te has topado con la palabra ebook? Son un excelente recurso de venta o freebies para atraer leads.
– Contenido de valor para tu audiencia: artículos de blog, newsletter, posts en redes sociales.
– Textos de marketing: descripciones de libro optimizadas, secuencias de email, secuencias de historias, anuncios, guiones de video.
Primero, antes de que abandones porque ya todo esto te parece demasiado, dejame decirte que no necesariamente tenés que hacer absolutamente todo. Vamos siempre a lo mismo: autenticidad. No podemos forzarnos a ser personas que no somos.
Pero tampoco te quedes en tu ‘zona de confort’, esta expresión tan de moda que es real. Diferenciá autenticidad y miedo. ¿Qué no hacés porque no resuena con vos y qué no hacés porque te da miedo mostrarte?
Create un personaje con el que te sientas cómodo. Create ese alter ego que ya tiene todo lo que vos querés lograr y actuá en consecuencia. Si escribís, sos experto en crear personajes. Create uno para vos y personificalo desde tus mismas entrañas. Te va a ayudar mucho en este camino.
Y no trates de que todo sea perfecto desde el principio o de saber todo antes de empezar. Empezá y el resto vas a ir aprendiendo en el camino.
Pero mantené siempre tu propósito en vista: atraer a tu lector ideal, posicionarte en un género concreto y reforzar tu marca. Para eso, creá rutinas de escritura, objetivos de palabras, calendarios de publicación y sistemas que te permitan seguir produciendo incluso con poco tiempo disponible.
Trabajar muchas horas… al principio
En la mayor parte de las historias reales, el autor emprendedor comienza combinando un trabajo tradicional con su proyecto literario. Eso significa, en la práctica, tener dos jornadas: una para el empleo y otra para la escritura y el negocio.
Suele verse así:
– Horas de escritura antes o después del trabajo, o en bloques muy protegidos.
– Fines de semana dedicados a aprendizaje, planificación y tareas de marketing.
– Transición gradual: de a poco ir logrando libertad financiera con tu negocio para liberarte de tu trabajo full-time.
No se trata de sacrificar la vida para siempre, sino de entender que la fase de construcción exige más esfuerzo. Y sobre todo de tener un plan realista, con números incluidos. Debés saber cuánto necesitás para vivir por mes y solo cuando tu negocio te dé eso, recién ahí dedicarte cien por ciento a tu escritura y tu negocio.
O ahorrar e invertir lo suficiente para tener libertad financiera y dedicar tu tiempo a lo que más te gusta. Te recomiendo aquí los libros Padre Rico, Padre Pobre o Mujer Millonaria, de Robert y Kim Kiyosaki, respectivamente.
De escritor a autor emprendedor: pasos para vivir de escribir libros
Más allá de la inspiración, el autor emprendedor diseña un plan de negocio simple, pero claro. No hace falta un Excel gigantesco, pero sí una hoja de ruta concreta.
Definir tu objetivo económico y hoja de ruta
Como te mencioné, el primer paso es saber cuánto necesitas ganar al año (dividido la cantidad de meses) para que tu escritura sea sostenible. A partir de ahí, podés traducirlo en libros vendidos e ingresos complementarios.
Ejemplo simple:
– Objetivo anual: 20.000 dólares de ingresos relacionados con tu escritura.
– Ingreso neto por libro vendido: 2 dólares.
– Ventas necesarias: 10.000 libros al año (repartidos entre varios títulos y formatos).
Con ese número, podés tomar decisiones:
– ¿Cuántos libros vas a publicar en los próximos 2–3 años?
– ¿Qué géneros o temas tienen mejor potencial de venta en tu mercado?
– ¿Qué otras fuentes de ingreso vas a explorar (servicios, cursos, ebooks, productos literarios, publicidad, membresías, afiliación)?
Muchos autores recomiendan no dejar el trabajo principal hasta que tus ingresos de escritura hayan sido relativamente estables durante varios meses seguidos. Por mi lado, te recomendaría que también aprendas a invertir. De esta manera, tu dinero también puede trabajar por vos y tendrías un aliado en este camino hacia tu vida de escritor.
Aprender el negocio de la autopublicación
La autopublicación, bien llevada, es una de las vías más comunes para convertirse en autor emprendedor. Implica asumir que manejás una pequeña empresa editorial.
Elementos clave:
– Costes iniciales: corrección profesional, portada, maquetación, posible web de autor y algo de presupuesto para anuncios.
– Plataformas: Amazon KDP, otras tiendas digitales, impresión bajo demanda, venta directa desde tu web.
– Impuestos y legalidad: entender cómo tributan tus ingresos como escritor en tu país y llevar una mínima contabilidad. Aquí también podrías incluir en tus costos a un contador, al menos para hacerle una consulta y tener una orientación.
Autores que hoy viven de sus libros suelen combinar ventas en KDP con otros canales y productos relacionados (planners, cursos, servicios creativos), lo cual les permite tener un negocio más estable y escalable.
Lo mejor de todo de la autopublicación es que todos los ingresos van para vos, no solo el diez o veinte por ciento de las regalías, según consigas en un contrato tradicional. Lo ideal sería que puedas experimentar ambos tipos de publicación y convertirte en un autor híbrido.
Marketing y marca personal para autores emprendedores
Por muy bueno que sea tu libro, si nadie te conoce o conoce tu libro, las ventas pueden demorar mucho más en llegar, si llegan.
El marketing es parte esencial del trabajo del autor emprendedor, pero no tiene por qué ser difícil, o vende humo. Se trata de conectar con las personas a las que tus historias pueden cambiar, entretener o inspirar.
SEO, blog y visibilidad orgánica
Tener una web o blog de autor es una de las mejores bases para tu estrategia. Consideralo como una casa para vos, para tus libros y tu escritura. Un lugar al que siempre volver. Un lugar al cual tus lectores puedan ir siempre.
Algunas buenas prácticas:
– Usar palabras clave que tu lector buscaría: “novelas románticas contemporáneas en español”, “thrillers psicológicos en español”, “libros de fantasía juvenil oscura”, etc. Depende de tu género y las palabras que te representen.
– Crear artículos relacionados con tus libros: guías, escenas extra, listas de lectura, reflexiones sobre los temas que tratás en tus historias.
– Crear reseñas también de libros que leés vos y que están dentro de tu género, para atraer a ese tipo de lectores a tu casa.
– Optimizar títulos (H1), subtítulos (H2) y meta descripciones con tu keyword principal, de forma natural.
Para profundizar, podés buscar guías de marketing para escritores autopublicados o blogs especializados en autopublicación profesional en español, que explican tácticas concretas de SEO, email marketing y lanzamientos.
Así, en lugar de depender solo de redes sociales, vas construyendo un flujo orgánico de lectores que te encuentran en Google y pueden suscribirse a tu newsletter o comprar tus libros.
Redes sociales y comunidad
Las redes no son solo un lugar para poner enlaces de compra; son espacios para construir relaciones reales con tus lectores, para crear una comunidad que pueda relacionarse con vos. Pensalas como un espacio de conexión íntimo con tus lectores.
Estrategias que funcionan:
– Compartir tu proceso creativo, dudas, avances y aprendizajes.
– Hacer videos o directos hablando de tus libros, tus personajes o tus rutinas de escritura.
– Colaborar con otros autores para sorteos, lanzamientos cruzados, lecturas conjuntas o newsletters compartidas.
– Compartir tus opiniones sobre otros libros del género.
– Interactuar con tus lectores y con otros creadores de contenido donde están tus lectores.
Los autores emprendedores más exitosos construyen comunidades que los acompañan libro tras libro, generando ventas repetidas y recomendación boca a boca.
Diversificar tus ingresos como autor emprendedor
Confiar solo en las regalías de unos pocos libros puede generar mucha incertidumbre financiera. La mayoría de los autores emprendedores diversifica sus fuentes de ingresos alrededor de sus habilidades y conocimientos.
Algunas opciones:
– Servicios: corrección, consultoría para autores, diseño de portadas, maquetación, mentorías de escritura.
– Contenido de membresía: Patreon, newsletter de pago, clubes de lectura exclusivos.
– Afiliación: recomendar herramientas, cursos y recursos que ya usás y recibir comisiones por venta.
Esta diversificación no solo estabiliza tus finanzas, sino que también te permite reinvertir más fácilmente en publicidad, formación y tiempo para escribir.
Cuándo delegar para ganar más tiempo de escritura
El recurso más valioso de un autor emprendedor no es el dinero, es el tiempo. Delegar ciertas tareas es una inversión para poder escribir más y mejor.
Tareas que muchos autores externalizan:
– Portadas, corrección, edición y maquetación.
– Diseño y mantenimiento de la web, campañas de anuncios, algunas tareas de gestión de redes.
No se trata de perder control, sino de centrarte en lo que solo vos podés hacer: escribir tus historias y dirigir tu visión creativa. Con el tiempo, trabajar con un pequeño equipo de colaboradores puede acelerar tu ritmo de publicación y elevar la calidad percibida de tus libros.
No es algo que necesites hacer ya. Pero estaría bueno que lo contemples en tu plan de negocio. Una buena meta sería que en seis meses ya pudieras ampliar tu equipo. Ponerte fechas límites (deadlines) te ayuda a comprometerte más con tu proyecto.
Primeros pasos para convertirte en autor emprendedor (authorpreneur)
Si todo esto te inspira, pero no sabés por dónde empezar, podés arrancar con una serie de pasos simples y realistas.
1. Clarificá tu objetivo: decidí si querés ingresos extra o vivir cien por ciento de tus libros y poné una cifra anual concreta y luego una mensual.
2. Definí a tu lector ideal: género, edad, intereses, problemas o deseos que tus historias tocan.
3. Diseñá tu mini-catálogo: decidí cuántos libros podrías escribir en 2–3 años y cómo se conectan entre sí (series, universos, temáticas), así como otros productos literarios que puedas ir creando.
4. Construí tu base digital mínima: una web sencilla en español con tu biografía, tus libros, un blog y un formulario para captar emails.
5. Reservá bloques de tiempo semanales: separá horas específicas para escribir, aprender sobre negocio y hacer marketing, aunque al principio sean pocas.
6. Empezá a formarte: seguí blogs, canales, podcasts y cursos sobre autopublicación, marketing para escritores y mentalidad de autor emprendedor.
Con el tiempo, estos pequeños pasos se acumulan y construyen exactamente eso que hoy parece un sueño: una carrera sostenible como autor emprendedor, viviendo de tus historias.
Hace unos días, aprendiendo un poco sobre la industria editorial, me topé con esta charla TED que hablaba de las tendencias del mundo editorial y el futuro del libro. Y entonces, sin advertirlo, se mencionó a la escritora Anna Todd, sus inicios y una pequeña alusión a cómo hizo ella para promocionar sus libros.
Esto me llevó a querer investigar un poquito más y ver con detenimiento qué llevó a la autora de lasaga After a la popularidad con la que cuenta hoy y qué podemos aprender de ella para promover nuestra escritura.
Un tiempo para escribir, un tiempo para promocionar
Mientras veía el video de la charla TED, se encendieron todas mis luces y alarmas cuando el expositor, Daniel Benchimol, contó que Anna Todd dedicaba cinco horas a escribir y tres a promocionar sus escritos en Wattpad. Y me pareció un dato fantástico.
Ya te estoy escuchando. “Yo no tengo ocho horas para dedicar a todo esto. Gracias si encuentro una para escribir y aun más si tengo energía para hacerlo.”
Lo sé. Y te entiendo. Sea cual sea el tiempo con el que cuentes, ya sea en la semana o el fin de semana, sería ideal que trataras de dividirlo en esa proporción. Algo así como sesenta por ciento de tu tiempo a escribir, cuarenta a promocionar lo que escribís.
Promocionar no se trata solo de un video en redes sociales
Ya lo dice el título de esta sección, pero lo repito por las dudas: promocionar no se trata solo de un video (o muchos videos) en redes sociales. No se trata tampoco de compararte ni hacer lo mismo que hacen los demás.
Y quiero detenerme aquí un momento. En este blog tambiéntrabajamos la mentalidad.Encontrá siempre tu voz. Encontrá siempre aquello con lo que te sientas conforme. No copies a otras personas. No te sientas con la presión de hacer lo mismo que hacen los demás. Buscá tu propia voz; solo así vas a poder destacar.
Centrate en tu comunidad como previo a la promoción
En general es difícil (no imposible), vender algo sin una comunidad detrás, y más en actividades creativas o cuando se trata de arte. Necesitás una comunidad que te conozca, que conecte con vos, con tus gustos, con tu forma de ver y expresar la vida a través, en este caso, de los libros.
El ejemplo claro es que si vos escribís romántica y querés venderle tu libro a la gente que lee terror, entonces será difícil que llegues a esos lectores.
Sé que cada palabra que leés te da más fiaca. Sé que tal vez decís “yo solo quiero escribir, no quiero una comunidad.” Ajá, y ¿para qué escribís? ¿Para quién escribís? Eso que escribís va a conectar con alguien. Imaginate encontrar a esas personas. Imaginate encontrarlas incluso antes de tener tu libro terminado. Imaginate empezar a compartir fragmentos y que te llegue la pregunta: “¿qué libro es?”. Imaginate esa pregunta acompañada de esta otra: “¿dónde puedo conseguirlo?”
¿Lo visualizaste ya? ¿Qué sentís? Es una imagen poderosa que podés evocar como paso previo a tus acciones de promoción, para no hacerlo porque sí, sino con un objetivo en mente, con un sueño en puerta. Un paso que puede guiarte en este camino, para conectar con otras almas que necesitan aquello que vos tenés para darles.
¿Cómo centrarte en esa comunidad para promocionar los libros?
Creo que ya escuchaba esta pregunta mientras escribía la sección anterior. Porque sí, todo muy lindo, pero nadie te dice qué funciona. O lo que te dicen que funciona (hacer mil videos por día y subirlos a todas las redes sociales posibles) no es muy viable para la mayoría.
Entonces, ¿qué podemos hacer?
Bueno, de nuevo. Primero te digo que no te compares con nadie, que no hagas ni copies necesariamente lo que hace el resto, a menos que de verdad resuene con vos y con tu corazón; guiate por tu intuición y por lo que querés compartir.
“Yo no quiero compartir nada.”
Entonces, si es tu caso, acostumbrate a que aquello que escribas va a ser únicamente para vos. Porque, aunque una editorial se encargue de todo el marketing y promoción y toda la cuestión, eventualmente los lectores van a querer saber sobre vos, sobre tu vida, sobre los chismes que tengas para contar. Así no sea más que compartir la portada de tu libro que publicó la editorial.
Pero si querés dar a conocer tu historia como lo hizo Anna Todd y querés llegar a mucha más gente, entonces pensá qué querés compartir, con qué tipo de contenido tendrías la comodidad para mostrarte, para darte a conocer y tener tu comunidad.
¿No te gustan las fotos? Compartí fragmentos de tu libro. ¿No querés hacer spoilers? Hacé pequeños relatos y compartí eso. ¿Te gusta dibujar a tus personajes? También vale. ¿Viste una puerta en tu ciudad que te inspiró alguna escena? Sacale foto y compartila, aunque tal vez no la uses nunca en ningún escrito. Esto es bueno para tu creatividad también, para mantenerla activa.
Trabajá tu autoestima como escritor
No me quiero detener mucho aquí, porque me parece que esto podría ser como para un artículo entero gigante. Pero pensé en esto cuando escribí eso de “¿No te gustan las fotos?”.
Me parece que la escritura es un acto tan solitario, que a veces nos olvidamos que existe el mundo exterior. Y que somos visibles en ese mundo exterior. Nos sentimos cómodos escondiéndonos detrás de nuestras páginas, y no queremos mostrarnos nunca.
¿Por qué será eso? Me parece que nos machacaron tanto diciendo “la escritura no sirve para nada”, que nos da vergüenza mostrarnos haciendo eso que “no te da de comer”.
Creo que, con tantas frases negativas, nos olvidamos de brillar. Y eso se tradujo a nuestra autoestima, porque no estamos donde queremos estar y nos tratamos de adaptar a la sociedad, pero no podemos. Y es un sinfín de baja autoestima, de pensar que somos viejos ya, de pensar que no somos lo suficientemente lindos como para salir en cámara haciendo lo que amamos, que puede dar “cringe”.
Y si es así, ¿qué? ¿Por qué te juzgás tan mal a vos mismo? ¿Dónde está tu autoconfianza? Justo vi un post de la fantástica Samantha Shannon, que se mostró en una foto con la piel imperfecta. En un mundo lleno de filtros y de una belleza artificial, lo expresó claramente: “Soy superventas en el New York Times por quinta vez con esta piel.”
Si hacés clic en la foto, te lleva a este post para que puedas leer todo el copy completo, que me parece imperdible.
Volviendo a tu comunidad. ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cuándo?
Existen varios lados para compartir, compartirte. No solo tus perfiles en las redes sociales que conocemos como Instagram, X, Tik Tok, etc.
Y no te voy a mentir. Lo que distinguía a Anna Todd es que todos los días publicaba capítulos en Wattpad, o casi todos, y así también publicaba fragmentos o microrrelatos en redes sociales y espacios dedicados. Y además comentaba a otros y respondía comentarios.
Y sí, esta es la regla básica de una comunidad: estar presente. Creo que es la regla básica para estar bien en la vida también. Pero no nos vamos a meter con ello. Buscá lo que te haga sentir que estás en comodidad y en dominio de lo que vos querés generar en el otro.
En cuanto al dónde, te pregunto a vos: ¿dónde está tu lector ideal? ¿Qué redes sociales usa? ¿Qué medios usa? ¿Qué tipo de búsquedas hace? ¿Qué consume? Eso te va a abrir un poco el panorama.
Anna Todd usó en su momento Tumblr, Twitter e Instagram. Estas eran las redes sociales donde estaba el corazón del fandom de One Direction, y eran, por ende, el lugar donde estaban sus lectoras.
¿En qué comunidades estás vos hoy? Tal vez te sirvan de punto de partir para crear la tuya propia.
Algunos datos útiles de Anna Todd para promocionar tus libros
Anna contó que en sus inicios ella leía otros libros en Wattpad y veía lo que había antes de lanzarse a escribir. Y, cuando lo hizo, fue por una necesidad. Si querés estar donde están tus lectores y promocionar tus libros, entonces primero sabé qué leen tus lectores, cómo son esos libros, qué elementos tienen para atrapar tanto.
Anna escribía en el celular. Está muy de moda generar un ambiente cozy y aesthetic para sentarnos a escribir y mostrar. Empezá con lo que tengas y con lo que te dé comodidad. Tal vez te es cómodo escribir en la cama, no en tu escritorio encendiendo una vela. Hacé lo que te sirva a vos, no a los demás.
Anna estaba activa en comunidades de microhistorias en Instagram antes de Wattpad. Me parece algo fascinante. Buscá lo que se adapte a tu estilo, fíjate los hashtags que usen y participá vos también. Sin duda, este dato me ayudó a atreverme a escribir más microrrelatos o poesía corta para publicar en redes sociales. Es un buen recurso si aún no querés mostrarte.
Anna empezó sin expectativa de público. Si bien lo hacía en sitios, precisamente, públicos y sociales, lo hizo para salvar una necesidad que tenía (la ansiedad por esperar más capítulos en Wattpad). No hagas algo porque creas que está de moda y te vas a llenar de likes. Hacelo por amor a tu arte, y porque amás tan fuerte, que no te aguantás gritarlo a los cuatro vientos.
Hecho vale más que perfecto
Animate a hacer y publicar, aunque no tengas conocimientos en diseño o en fotografía. Animate a publicar tus escritos, aunque no los hayas corregido. Animate a mostrarte, aunque te creas imperfecto, imperfecta.
Y, por favor, trabajá tus inseguridades en alguna terapia. Lo importante es estar allí donde estén tus lectores, ser visible ante ellos. Los comentarios para corregir el rumbo vendrán desde ahí y las ediciones de tus libros vendrán desde las propias editoriales o personas que brinden estos servicios y quieran trabajar con vos y vos con ellas.
El momento perfecto es hoy para hacer lo que querés hacer. No era ayer. No va a ser mañana. Es hoy. El hoy es lo único que tenemos. Y es una vida muy corta como para dejar de hacer por miedo.
Palabras de la propia Anna Todd
Para terminar, quiero dejarte un video cortísimo donde la misma Anna Todd habla de sus inicios, para inspirarte y motivarte, para que vos también puedas comenzar en este camino de vivir de tu pasión por los libros y la escritura.
Ya sé que debés estar cansada o cansado de ver que este libro es un must si querés ser escritora o escritor. Pero, de verdad, Mientras Escribo, de Stephen King, es un must, y aquí quiero demostrarte el porqué.
Es un libro que nos narra en toda la primera parte la vida del propio Stephen King y cómo llegó a ser el gran y prolífico escritor que es hoy. Lo más importante es escribir y perseverar.
Hasta su propio hijo, Joe Hill, hace bromas al respecto.
Mientras Escribo es un manual de herramientas prácticas (estructura, estilo, consejos técnicos) para vos que querés vivir de tu pasión por los libros, y también es un libro lleno de inspiración y motivación para nuestra vida literaria. Leer este libro es como tener al mismo Stephen King como tu mentor particular. Y si te sirve, en este mundo tan ajetreado en que vivimos, es un libro que tiene capítulos súper cortos.
Como es mi estilo, quiero dejarte las frases que han resonado conmigo mientras lo leía y que creo que pueden también ayudarte. Recordá que este blog es como un apunte universitario donde vamos anotando todos aquellos recursos que nos ayudan en este camino.
Consejos de Mientras Escribo, de Stephen King
1-“Si no tienes tiempo para leer, no tendrás el tiempo o las herramientas necesarias para escribir.”
—-Así empieza y es muy cierto. Me sucede muchas veces que cuando paso tiempo sin leer ficción o determinado género, como que después no encuentro ni el tiempo, ni las ganas y mucho menos la inspiración o el conocimiento para escribir y entro en un bloqueo absoluto y total.—-
2-“Parece que las buenas ideas narrativas surjan de la nada, planeando hasta aterrizar en la cabeza del escritor: de repente se juntan dos ideas que no habían tenido ningún contacto y procrean algo nuevo. El trabajo del narrador no es encontrarlas, sino reconocerlas cuando aparezcan.”
—-Esta frase me gustó por dos motivos: el primero es porque va en sintonía con lo que también menciona Elizabeth Gilbert en Libera tu magia; el segundo es porque tal vez te suceda como a mí y de repente se empiece a formar en tu cabeza un pequeño bosquejo de inspiración para empezar a prestar más atención a eso de combinar dos ideas. Sabemos que casi todo ha sido escrito. Pero, ¿qué sucedería si combináramos dos ideas de dos obras distintas e hiciéramos una sola? ¿Qué sucedería si Voldemort se encontrara con Elrond? ¿O si el Doctor Strange fuera profesor en Hogwarts? ¿Y si Lisbeth Salander de repente hubiera sufrido una teletransportación a Velaris?—-
3-“Me he pasado muchos años avergonzándome de lo que escribía. Me parece que hasta los cuarenta no entendí que casi todos los escritores de quienes se ha publicado siquiera una línea han sufrido alguna u otra acusación de estar derrochando el talento que les ha regalado Dios.”
—-Te abrazo si a vos también te pasa. Como me sucede a mí. Creo que esto es para todos los que estamos aquí.—-
4-“Escribir una historia es contársela uno mismo. Cuando reescribes, lo principal es quitar todo lo que no sea la historia.”
5-“Escribir es una labor solitaria, y conviene tener a alguien que crea en ti. Tampoco es necesario que hagan discursos. Basta con que crean.”
—-Esta frase llamó mi atención porque, más allá de que es importante rodearnos siempre de amistades (hasta lo dicen en la película El Código Enigma), viene como punto final a una historia que estaba narrando Stephen King de cómo él también quedaba sin energías después del trabajo y cómo él también estaba en esa crisis entre su deber de trabajar y su sueño de escribir y cómo, guiado por la sociedad, casi renuncia a ese sueño de ser escritor. ¿Te sentís identificada, identificado? Yo sí.—-
6-“Aprendí dos cosas: primero, que la impresión inicial del autor sobre el personaje o personajes puede ser tan errónea como la del lector. Segundo, que es mala idea dejar algo a medias solo porque presente dificultades emocionales o imaginativas. A veces hay que seguir aunque no haya ganas. A veces se tiene la sensación de estar acumulando mierda, y al final sale algo bueno.”
—-Esto dice Stephen King en Mientras Escribo sobre Carrie que, por si no lo sabías, tiró a la basura y fue la mujer quien lo instó a seguir escribiéndola. Tenemos una visión muy sesgada sobre nuestras creaciones. Pero ¿qué pasaría si le dieras una oportunidad?—-
7-“Yo solo era un pececito en un río muy transitado.”
—-¿No te sentís hoy de esa manera? Tantos escritores sacando sus libros, el mercado editorial tan ajetreado sacando libros a diestra y siniestra. Y vos te preguntás: ¿qué posibilidades tengo? Stephen King se sentía igual. Y ya conocemos la historia. No te auto-censures. Mi hermano me dijo algo así cuando empecé mi vida laboral y no tenía experiencia: “que te filtren ellos.” Vos escribí y enviá tu manuscrito a editoriales. Que sean ellos quienes te den una devolución. Vos no te limites. No dejes que te gane el miedo.—-
Reflexión de Mientras Escribo, de Stephen King
Me parece que este último punto es lo suficientemente fuerte como para dejarlo aquí. Es bueno que te tomes (que nos tomemos, en realidad) un momento para reflexionar sobre todos estos puntos y así empezar a perder el miedo que invade a la hora de escribir.
Creo que es un chute (amo esta palabra) de energía suficiente para soltar ahora mismo este artículo y meter tus manos en el teclado o en la birome y te pongas manos a la obra.
Porque ese libro no se escribe solo.
Porque ese libro puede ser el libro favorito de alguien y está en tus manos hacerlo realidad.